Los Denarios Ibéricos de la Colección Huntington

Archer Milton Huntington (1870-1955) nacido en Nueva York, hispanófilo, millonario, filántropo y coleccionista de arte, antigüedades y monedas, reunió la más importante colección de numismática hispana allende nuestras fronteras. Los avatares alrededor de su nacimiento, circunstancias familiares y vida sentimental son dignos de una novela rosa y no entraremos aquí en ellos (a los curiosos os remito a la nota final).

Archer Milton Huntington

Hijastro del empresario de ferrocarriles estadounidense Collis P. Huntington, fue heredero de una de las mayores fortunas de los EEUU.

Amante de los viajes, el arte y la cultura, pronto se enamoró de España, seguramente influido por sus lecturas de adolescencia (fundamentalmente George Borrow) y por un viaje que realizó a Mexico DF. Tal es así, que contrató a una profesora particular para aprender castellano, para, por fin, viajar a España por primera vez a los 20 años. Aficionado a los diarios personales, publicó “A Notebook in Northern Spain” seis años después.

Viajó varias veces más a España, recopilando libros, cuadros, esculturas, monedas y todo tipo de artilugios antiguos. Patrocinó y participó en varias excavaciones arqueológicas (en Itálica, por ejemplo). Coleccionó pintura (unos 800 cuadros) de grandes maestros españoles (Velázquez, El Greco, Goya, Ribera, Sorolla, Zurbarán, …), y formó una extraordinaria biblioteca (unos 200.000 ejemplares) con más de 15.000 libros anteriores al siglo XVIII, 250 incunables, manuscritos, Biblias iluminadas y primeras ediciones (de La Celestina y El Quijote, entre otras). En 1902 adquirió completa la inigualable biblioteca del Marqués de Jerez de los Caballeros.

Fundó la Hispanic Society of America (HSA) en 1904, para cumplir así el sueño de crear su propio museo. El edificio, situado en Manhattan, abrió al público en 1908.

Visión de España

Encargó a Sorolla una serie de cuadros de temática española para decorar sus diversas dependencias: la “Visión de España“.

Doctor honoris causa por la Universidad de Madrid, Yale, Havard y Columbia, y miembro de la Real Academia Española de la Historia,  de la American Geographical Society y del American Museum of Natural History, así como de la New York Historical Society y del Museum of the American Indian, entre otras prestigiosas fundaciones.

Son innumerables sus obras de patrocinio y mecenazgo cultural, fundamentalmente en España y EEUU, donde su labor filantrópica ha dejado una importante huella.

Su colección de numismática hispana ha sido si duda la más importante del mundo fuera de nuestras fronteras. Abarcaba todos los períodos históricos, con piezas muy variadas y con auténticas rarezas. Prácticamente estaba ya completa para 1905.

TuRIAZU ex-Cervera, ex-Huntington 12506

En 1902 adquirió en París la colección de Rafael Cervera y Royo, en su época una de las más importantes en la materia en manos privadas. Muchas de sus piezas sirvieron de ilustraciones en “La Moneda Hispánica” de Antonio Vives, obra de catalogación de la moneda antigua española durante generaciones.

Cervera había formado su colección de moneda hispánica incorporando monetarios anteriores, como los de Celestino Pujol y Camps, al que compró su colección hispánica en 1884, Joaquín Pujol y Santos (padre del anterior, moneda andalusí), Miguel Tenorio, Constantino Domingo Bazán, etc …

La venta, realizada de forma privada, y comunicada por Huntington a su amigo Jorge Bonsor mediante una carta personal, fue mencionada incluso en el Bulletin International de Numismatique de 1902: “un rico coleccionista aficionado americano, M.H., ha adquirido la importante colección de monedas de la España antigua y moderna formada por Cervera, y asimismo la bella sección de moneda árabe de España formada por M. Codera y Zaidín. Se trata de una colección de una importancia equiparable a la de Vidal Ramón” (se refiere a la Vidal-Quadras, de nombre completo Manuel Vidal Quadras y Ramón. Respecto a la colección Vidal Quadras, su venta fue algo posterior a la de Cervera. Las negociaciones para su venta duraron casi diez años, de diciembre de 1903 a julio de 1913, fecha en la que los herederos la venden por la suma de 275.000 francos. La primera subasta tendría lugar los días 4 y 5 de noviembre de 1913).

En 1946, cedió en préstamo su colección a la American Numismatic Society (ANS) de la que había sido presidente y benefactor, con intención de que fuese estudiada y publicada, para lo cual contrató al eminente numismático G. Miles. En 1949 transfirió la propiedad de su colección numismática a la Junta Directiva de la Hispanic Society of America.

50 excelentes de los Reyes Católicos

50 excelentes de los Reyes Católicos

Tras su fallecimiento en 1955, se descubrieron más de ocho mil monedas más en su caja fuerte de la Hispanic Society, que fueron igualmente prestadas a su vez a la ANS. Entre ellas había un asombroso número de piezas esenciales, entre los que destacaba el 50 excelentes de oro de los Reyes Católicos.

Más de un lustro después, acuciada por dificultades económicas ante la falta de patrocinadores, la HSA, que ya había tenido que vender alguna de sus obras de arte, contactó con un asesor para buscar alguna solución a sus problemas. Su consejo fue claro: debía vender parte de sus fondos, y lo más apropiado era que fuesen escogidos de entre los menos “populares” (vender parte de sus cuadros por ejemplo resultaría difícil de explicar). Así que se optó por elegir la colección numismática: no estaba expuesta en sus instalaciones, sino prestada a la ANS (donde tampoco se mostraba al público), y se consideraba que ésta no había cumplido escrupulosamente con lo estipulado (llevaba años sin publicar ninguna de sus secciones, por ejemplo). Incluso al parecer faltaban piezas (llegaron a sustraer incluso la célebre pieza de 50 excelentes de los RRCC, aunque, junto a otras piezas, fue recuperada).

En el 2011 la HSA decidió poner a la venta la colección numismática, otorgándola una tasación estimada en unos 25-35 millones de dólares. Con el propósito de mantenerla íntegra, se la ofreció al Ministerio de Cultura Español y al Banco de España, que declinaron la oferta ante la situación de crisis financiera mundial. La misma respuesta obtuvieron de diversas instituciones europeas y americanas. Así las cosas, decidieron venderla mediante pública subasta. La ANS trató de impedirlo, pero perdió la batalla.

El 8 de marzo de 2012, la prestigiosa casa Sotheby´s celebró la subasta de esta colección completa (37.895 monedas), en un solo lote y a sobre cerrado, con intención de mantenerla así íntegra y con la esperanza de que algún museo o institución se mostrara interesado. El mejor postor resultó ser un grupo conformado por numismáticos profesionales europeos, coleccionistas e inversores que se reunieron en forma de UTE para la ocasión, por un precio que no ha trascendido, pero que se estima en algo más de 26 millones de dólares. Uno de esos socios era la casa española de subastas numismáticas Jesús Vico S.A. El propio Jesús Vico, según me ha explicado recientemente en una agradable conversación, fue la persona escogida por el consorcio para hacer el peritaje y la valoración del lote, a fin de concretar el importe de su puja. La colección fue repartida entre los adquirientes, quedándose él, entre otras cosas, con la parte que nos interesa: los denarios ibéricos de la colección Huntington.

TuRIAZU ex-Cervera, ex-Huntington 12518. Único ejemplar sin torquesAlgo más de 26.000 piezas han regresado a la ANS, fruto de las cesiones de dos benefactores anónimos. El primero adquirió y cedió un total de 19.000 divididas en dos partes (10.000 y 9.000). Finalmente, otra persona cedió 7.291 monedas a principios de 2013.

Es interesante señalar que ese primer lote de 10.000 monedas de la colección fue comprado al consorcio por el citado donante anónimo poco después de celebrada la subasta y cedido temporalmente a la ANS.  De ellas, unas 1000 conforman completa la impresionante colección de numismática visigoda, 3000 serían romanas (de plata y bronce), 4.000 serían acuñadas entre s.V y XV (incluida la magnífica colección de moneda hispano-árabe), y, por último, 2.000 serían celtibéricas, pero eso sí, en este caso las menos relevantes de entre ellas en cuanto a calidad o rareza, incluyendo algunos pocos denarios.

Dos enlaces con más información respecto a la “operación retorno” de varios ejemplares a la ANS, proporcionados por el amigo Vacceohelmatica:

Estamos en condiciones de afirmar que la totalidad de los denarios ibéricos de la colección Huntington fueron a parar a las tres subastas realizadas por Vico en el 2012, salvo ese pequeñísimo número de ejemplares, que además o pertenecían a cecas corrientes o se encontraban en mal estado de conservación, según me explicó él mismo (y recordemos que fue él quien realizó la valoración de la colección completa, por lo que tuvo ocasión analizar todos los ejemplares sin excepción).

En los siguientes enlaces podréis disfrutar de todas estas piezas, de un pedigrí impresionante. Asimismo, quiero agradecer a Jesús Vico su amabilidad al aceptar mantener una entrevista conmigo (aprovechando su presencia en la convención numismática de Bilbao, organizada recientemente por Lavín) y así aclarar algunas circunstancias de las que fue testigo privilegiado.

Subasta 130-Vico, 26 de Junio 2012: 13 denarios de la ceca IKaLKuSKeN

Subasta 131-Vico, 9 de Octubre 2012

Subasta 132-Vico, 14 de Noviembre 2012

Nota Final:
Como he prometido, para los amantes de la novela romántica he aquí un bonito guión, real, de la vida de Archer M. Huntington:
Arabella Duval Yarrington tuvo a su hijo Archer muy jovencita. Los secretos y las falsedades fueron una constante en esta fase de su vida. Posiblemente no llegó a estar casada con John Archer Worsham, y no es cierto que fuese su viuda cuando dio a luz (pues consta que él ya estaba casado con otra mujer desde años antes, y además estaba vivo después del nacimiento de su supuesto hijo).
Al de poco tiempo, la encontramos viviendo con su bebé en un apartamento propiedad del magnate de los ferrocarriles Collis Potter Huntington. La relación entre ambos era cada vez más pública, y tanto se hacía pasar por su sobrina como por la enfermera y asistenta de su mujer, inválida. Cuando ésta murió de cancer se casaron al año siguiente. Archer contaba con 14 años y tomó el apellido de su padrastro, aunque nunca fue legalmente adoptado.
Nuestro protagonista contaba con 25 años cuando se casó en Londres con una sobrina de su padrastro, Helen M. Gates.
Cinco años después Collis falleció, dejando la mayor parte de su patrimonio a Arabella y a Archer.
Trece años más tarde, Arabella se volvió a casar. Y resulta que lo hizo con Henry E. Huntington, un sobrino de su marido, que también había heredado parte de su fortuna.
En 1918, dos años antes de sus bodas de plata, Helen abandonó a Archer por un dramaturgo inglés mediante una simple nota en la habitación del hotel de Londres donde se alojaban.
Abrumado por la situación, pasó de ser un individuo atlético a alcanzar los 150 kg.
Se volvió a casar en 1923, con la escultora Anna Hyatt.
Nunca tuvo descendencia.
Como anécdota sobre la afición numismática de Huntington, decir que Etienne Bourgey comentaba que un día de 1902 estando con su colaborador, vino a verles un americano que quería ver monedas. Después de un rato enseñándole un gran número de piezas, el hombre les dijo: “Compro”, a lo que Bourgey contestó “Pero… ¿Qué es lo que quiere comprar?”. El americano respondió… “Todo”, se trataba de Archer M. Huntington.

Francis Suárez
Publicado originalmente en www.denariosibericos.wordpress.com

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